Mi trabajo

Lo que sé hacer

Reparar y mejorar portátiles y sobremesa, recuperar datos, montar equipos y automatizar tareas sencillas: esto es lo que he ido aprendiendo y resolviendo. Si tienes un problema con tu equipo, cuéntamelo.

¿Qué le pasa?

Elige lo que más se parece a tu caso y mira por dónde suelo empezar.

Síntoma

No enciende o no arranca

Lo primero que reviso

  • Alimentación, cargador y batería
  • Memoria y disco
  • Señales de la placa al pulsar el botón

Lo habitual

Muchas veces es una pieza concreta (cargador, memoria, disco) y no el equipo entero.

Mientras tanto

No lo abras ni lo fuerces; si ha sufrido un golpe o líquido, desconéctalo.

Cuándo escribirmeSi huele a quemado, ha sufrido líquido o un golpe, o no da ninguna señal.

Va muy lento

Lo primero que reviso

  • Tipo y estado del disco
  • Memoria disponible
  • Programas que arrancan solos
  • Temperaturas

Lo habitual

Un cambio a SSD y algo más de memoria suelen devolverle la agilidad sin comprar otro.

Mientras tanto

Apunta qué programas usas a diario: ayuda a decidir cuánta memoria hace falta.

Cuándo escribirmeSi además se cuelga, hace ruidos raros o el disco muestra errores.

Se calienta o hace ruido

Lo primero que reviso

  • Ventiladores y polvo acumulado
  • Pasta térmica
  • Uso del procesador en reposo

Lo habitual

Una limpieza interna con pasta térmica nueva lo resuelve en la mayoría de los casos.

Mientras tanto

Úsalo sobre una superficie dura, nunca sobre cojines o mantas.

Cuándo escribirmeSi se apaga solo, huele a quemado o el ruido sigue igual con las rejillas despejadas.

Virus, errores o ventanas raras

Lo primero que reviso

  • Programas instalados sin querer
  • Extensiones del navegador
  • Estado del sistema

Lo habitual

Si el sistema está muy tocado, lo más limpio es reinstalarlo conservando tus datos.

Mientras tanto

No introduzcas contraseñas ni datos bancarios en ese equipo hasta revisarlo.

Cuándo escribirmeSi ya has metido contraseñas o datos bancarios, o ves accesos o cargos que no reconoces.

He perdido archivos o el disco falla

Lo primero que reviso

  • Salud del disco
  • Si los archivos son recuperables
  • Copia inmediata de lo importante

Lo habitual

Cuanto antes se actúe, más posibilidades hay de recuperar los archivos.

Mientras tanto

Deja de usar ese disco: cada uso puede sobrescribir lo que quieres recuperar.

Cuándo escribirmeSi el disco hace ruidos o no aparece, o si lo que has perdido es importante y no tienes copia.

Quiero comprar o montar uno

Lo primero que reviso

  • Para qué lo vas a usar
  • Cuánto quieres gastar
  • Compatibilidad entre piezas

Lo habitual

Una buena elección evita pagar por potencia que no vas a aprovechar.

Mientras tanto

Las guías de compra te ayudan a llegar con las ideas más claras.

Cuándo escribirmeSi dudas entre varias opciones o quieres comprobar la compatibilidad antes de pagar.

Una tarea me roba horas

Lo primero que reviso

  • Cómo se hace hoy, paso a paso
  • Qué datos intervienen
  • Dónde hace falta una persona

Lo habitual

Muchas tareas repetitivas se pueden automatizar con reglas sencillas o con ayuda de IA.

Mientras tanto

Cronometra cuánto te lleva a la semana: así sabremos si compensa.

Cuándo escribirmeSi la tarea se repite cada semana y ya sabes cuánto tiempo te lleva.

Lo que he hecho, tema a tema

Cada tema, con lo que más me ha enseñado.

Diagnóstico y reparación

Portátiles y sobremesa que no arrancan, se calientan, hacen ruido o se apagan solos.

He tenido entre manos portátiles que no encendían, torres que se apagaban solas y equipos que sonaban como un secador. Lo que más me ha enseñado es a localizar la causa antes de cambiar piezas: casi siempre era un cargador, un disco o una limpieza pendiente, y no el equipo entero.

Formateo y puesta a punto

Windows limpio, controladores al día y archivos y programas de vuelta en su sitio.

Sistemas que arrastraban años de programas, errores y algún virus. Reinstalarlos desde cero, con copia previa de lo importante y los controladores al día, devuelve la agilidad sin que se pierdan documentos ni fotos.

Ver un caso real: un Windows que no arrancaba →

Seguridad del equipo

Virus, actualizaciones, contraseñas y copias de seguridad: lo básico para no tener sustos.

Equipos con un virus que llegó dentro de un programa «gratuito», sistemas sin actualizar durante años y la misma contraseña repetida en todas partes. Lo que más me ha enseñado es que casi siempre bastan unos hábitos sencillos: mantener todo al día, desconfiar de lo que se instala, usar un gestor de contraseñas y tener una copia de seguridad que de verdad se haya probado.

Segunda vida a un portátil

Cambio a SSD y ampliación de memoria cuando un equipo lento aún tiene recorrido.

Muchos portátiles que parecían acabados solo necesitaban un SSD y algo más de memoria. Lo primero es comprobar qué admite cada modelo; después, clonar el disco y ajustar el arranque cambia por completo el día a día. De ahí salió una de mis guías.

Leer la guía relacionada

Discos y datos

Sustitución y clonado de discos, copias de seguridad y recuperación de archivos.

Discos que hacían ruidos, carpetas borradas por error y equipos que no tenían copia de nada. Cuando el fallo es lógico suele haber recuperación; si el daño es físico, lo prudente es dejarlo en manos de un laboratorio especializado antes que arriesgar los datos.

Ver un caso real: un Windows que no arrancaba →

Montaje y elección de equipos

Torres a medida o criterio para elegir sin pagar por lo que no se va a usar.

Sobremesas montados con piezas que encajan y portátiles elegidos según el uso real, no según la ficha más llamativa. Esa experiencia está detrás de mis guías de compatibilidad y de compra.

Leer la guía relacionada

Automatizaciones sencillas

Tareas repetitivas que pueden hacerse solas: correos, hojas de cálculo, avisos y documentos.

Trabajo manual que se repite cada semana y que puede resolverse con reglas sencillas o con ayuda de IA. Prefiero lo pequeño y comprobable, dejarlo documentado y reconocer cuándo una tarea no compensa automatizarla; eso también forma parte del oficio.

Lo que estoy aprendiendo en IA

¿Reconoces tu caso en alguno de estos temas? Cuéntamelo

Cómo abordo un problema

Mi forma de afrontar un fallo, sin prisas y sin dar por hecho nada.

  1. Primero

    Entender la causa

    Antes de cambiar piezas, averiguar qué falla de verdad.

  2. Después

    Elegir la salida más sensata

    La que mejor compensa, aunque sea dejarlo como está.

  3. Al terminar

    Dejarlo explicado

    Un resumen de cómo estaba y qué se hizo.

Si te suena este recorrido, cuéntame tu caso y empezamos por el primer paso. Escribirme

Preguntas frecuentes

¿Por dónde empiezas ante un fallo?

Por lo más sencillo y probable: voy descartando causas una a una y solo cambio una pieza cuando sé cuál es la culpable. Si quieres adelantar trabajo, apunta cuándo empezó, qué estabas haciendo y qué mensajes de error aparecen. Y si hay olor a quemado, un golpe o líquido de por medio, mejor no seguir probando.

¿Quieres que lo mire contigo? Cuéntamelo →

Mi portátil no enciende, ¿qué puedo comprobar?

Puede ser el cargador, la batería, una pieza interna o la placa. Sin abrirlo, prueba otra toma de corriente, mira si el cargador está dañado o muy caliente y si se enciende algún piloto. Si no da ninguna señal, huele a quemado o ha sufrido líquido o un golpe, deja de insistir: seguir probando puede empeorarlo.

¿Sigue sin dar señales? Escríbeme →

¿Cada cuánto conviene limpiar un portátil por dentro?

Como orientación, una vez al año si lo usas a diario, y antes si se calienta o el ventilador suena más de lo normal. Mientras tanto, mantén libres las rejillas y úsalo sobre una superficie dura. Abrirlo sin experiencia no es buena idea: hay tornillos y cintas frágiles, y puede afectar a la garantía.

Si prefieres que lo mire yo, cuéntamelo →

¿Pierdo mis archivos si formateo?

No, si hay forma de conservarlos: antes se hace copia de lo importante y se comprueba que se abre bien. Tú puedes adelantar copiando tus documentos y fotos a un disco externo o a la nube. Si el equipo no arranca o el disco da errores, no lo fuerces: ahí lo primero es asegurar los datos.

¿Tus datos corren riesgo? Pregúntame antes de tocar nada →

¿Cuándo merece la pena reinstalar Windows?

Cuando el sistema arrastra años de programas, errores repetidos o restos de un virus y limpiar por encima ya no basta. Si el fallo viene de una pieza (disco, memoria), reinstalar no lo arregla y solo hace perder tiempo. Si no tienes claro cuál es tu caso, no reinstales a ciegas.

¿Dudas con tu caso concreto? Pregúntame →

¿Qué conviene tener a mano antes de reinstalar?

Las cuentas y licencias que uses, una lista de los programas que necesitas y los controladores del equipo (o conexión a internet para descargarlos). Lo que no conviene es borrar particiones sin tener antes una copia de lo importante.

¿Merece la pena arreglar un portátil antiguo?

A menudo sí: un SSD y más memoria cambian por completo un equipo de varios años. Depende del procesador y de lo que se le pida; si es muy antiguo o el resto de piezas está al límite, ampliar puede no compensar.

¿No sabes si compensa el tuyo? Cuéntame el modelo →

¿Cómo sé si mi portátil admite más memoria?

Busca el modelo exacto (en la etiqueta o en la información del sistema) y consulta en la web del fabricante el tipo de memoria, la capacidad máxima y las ranuras. En algunos portátiles va soldada y no se puede ampliar. Comprar sin comprobarlo es el error más habitual; si no lo tienes claro, no compres todavía.

¿No encuentras el dato de tu modelo? Dime cuál es →

¿Se nota de verdad cambiar a un SSD?

Sí, sobre todo si el equipo tiene un disco mecánico: el arranque, la apertura de programas y la respuesta general mejoran mucho. Con un procesador muy antiguo la mejora tiene su techo. El cambio implica clonar o reinstalar, así que solo conviene hacerlo con copia de lo importante.

¿Se pueden recuperar los datos de un disco estropeado?

Muchas veces sí, cuando el problema es lógico (borrados, particiones dañadas, un sistema que no arranca). Si el disco hace ruidos, no aparece o se desconecta, apágalo y no sigas usándolo: cada intento puede empeorarlo. Con daño físico grave, lo prudente es un laboratorio especializado.

¿Los datos son importantes? Cuéntamelo antes de seguir →

He borrado un archivo sin querer, ¿qué hago?

Usa lo menos posible ese disco: lo que se escriba después puede sobrescribir lo borrado. Mira primero la papelera, las versiones anteriores y la nube. Si es importante y no aparece, evita instalar programas en ese mismo disco y consúltalo antes de seguir probando.

¿No aparece por ningún lado? Escríbeme →

¿Qué copia de seguridad es suficiente para casa?

Una regla sencilla es la 3-2-1: tres copias de lo importante, en dos soportes distintos y una fuera de casa (por ejemplo, el equipo, un disco externo y la nube). Y de vez en cuando, comprobar que se puede restaurar: una copia que no se ha probado es solo una esperanza.

¿Qué reviso antes de comprar piezas para un sobremesa?

Que el socket del procesador coincida con la placa, que la memoria sea del tipo que admite, que la fuente tenga potencia y conectores suficientes y que todo quepa en la caja. Si hay una pieza que no tienes clara, mejor no comprarla todavía.

Ver la guía de compatibilidad →

¿Portátil o sobremesa?

Depende del uso. El portátil, si necesitas moverte; el sobremesa suele dar más potencia por lo mismo y es más fácil de ampliar y de reparar. Si dudas entre dos opciones concretas, contrástalas con lo que vas a hacer a diario antes de decidir.

¿Hace falta un antivirus de pago en casa?

Para un uso doméstico, Microsoft Defender actualizado suele bastar si además mantienes el sistema al día y no instalas software de procedencia dudosa. Si crees que ya tienes un virus, no instales varios programas a la vez: desconecta el equipo de internet, no introduzcas contraseñas y consúltalo.

¿Sospechas que ya tienes algo? Cuéntamelo →

¿Cómo reconozco un correo o una web sospechosos?

Desconfía de la urgencia, de los remitentes raros, de los enlaces que no coinciden con la web real y de los adjuntos que no esperabas. Ante la duda, entra escribiendo tú la dirección. Si ya pulsaste o pusiste tus datos, cambia las contraseñas desde otro dispositivo y consúltalo cuanto antes.

¿Llegaste a pulsar o a poner tus datos? Escríbeme cuanto antes →

¿Merece la pena usar un gestor de contraseñas?

Sí: permite tener una contraseña larga y distinta en cada sitio sin memorizarlas. Conviene activar además la verificación en dos pasos, al menos en el correo y el banco. Y guarda con cuidado la clave maestra y los códigos de recuperación: si se pierden, no hay atajo.

¿Algo no funciona en tu equipo? Cuéntamelo y vemos qué se puede hacer.